| Aunque existen diferentes
métodos para extraer la catarata hoy en día
el más utilizado es el de la FACOEMULSIFICACIÓN.
Métodos:
Facoemulsificación: es la técnica
más moderna para extraer las cataratas. Permite la extracción
de la catarata por una incisión de 2,75 mm. Mediante la
sonda de facoemulsificación se rompe y se deshace la catarata
permitiendo así
su aspiración, posteriormente se implanta una lente intraocular,
hoy en día plegable, y finalmente, no es necesario poner
sutura habitualmente. El riesgo de astigmatismo debido a la cirugía
es mínimo.
La técnica es tan segura en manos expertas, que permite realizarse solo
con anestesia tópica (gotas) o local . La recuperación de la visión
es muy rápida,
al día siguiente el paciente ya ve, sólo es necesario tener un
poco de cuidado los días posteriores a la intervención.
Extracción extracapsular: consiste en
la extracción del núcleo del cristalino, a través
de una incisión de 12mm, no se extrae la cápsula
por lo que si se puede implantar una lente intraocular. Se necesita
poner sutura por lo que es muy fácil que aparezca astigmatismo,
siendo el postoperatorio bastante largo.
Extracción intracapsular: consiste en
la extracción del cristalino
incluyendo su envoltura, es decir, la cápsula.
La incisión que se realiza es muy grande
(14 mm); se extrae el cristalino entero por lo que
habitualmente no permite implantar una lente intraocular;
es necesario suturar la herida por lo que el postoperatorio
se alarga. Los pacientes necesitan gafas o lentes
de contacto con alta graduación después
de la cirugía. Prácticamente no se
utiliza este método.
¿Quién puede operarse por
facoemulsificación? La mayoría
de las personas con catarata pueden operarse por
este método, siendo más aconsejable
no esperar a que la catarata esté muy “madura”
porque esto solamente lleva a que el tiempo de intervención
se prolongue y sea más complicada la operación.
¿Es segura? Realizada por
un cirujano experto es la más segura por
lo siguiente:
- Incisión pequeña:
por lo que no se inducen prácticamente astigmatismos
y no es necesario poner sutura.
- Anestesia tópica: con gotas, sin los
riesgos de una anestesia general.
- Recuperación inmediata:
no precisa hospitalización y solo es necesario
tener algo de cuidado los días posteriores
a la intervención, reincorporándose
a sus actividades muy pronto.
Como toda cirugía no está exenta de
riesgos, pero las complicaciones graves son extremadamente
infrecuentes.
¿Qué hacer antes de la cirugía?
Antes de la cirugía debe realizarse
un examen completo de los ojos para descartar otras
patologías que influyan en la operación
o en los resultados postoperatorios.
Es imprescindible la realización de una biometría,
es decir, medir la longitud del ojo, también
medir la curvatura corneal, para calcular el poder
de la lente intraocular que se implantará.
¿Qué hacer durante la cirugía?
Durante la operación, que dura 10-15
minutos, el paciente está tumbado en una
camilla boca arriba, en algunas ocasiones el paciente
podrá ver una luz y oirá diferentes
tipos de ruido según vaya transcurriendo
la intervención. También puede notar
un líquido frío sobre su ojo o correr
por la mejilla, no es más que solución
para mantener el ojo hidratado.
Es importante que acuda a la clínica acompañado
por alguien ya que después no es aconsejable andar
solo.
¿Es doloroso? ¿Cuánto
dura? La facoemulsificación se realiza
con anestesia tópica, el paciente está despierto
durante la operación pero no nota ningún
dolor.
La operación dura aproximadamente 10-15 minutos,
una vez terminada podrá
ir a su casa sin necesidad de hospitalización.
¿Qué se puede hacer después
de la cirugía? Lo principal es no
tocar el ojo y sobre todo no frotarlo. Es normal
el tener alguna molestia o enrojecimiento en el
ojo pero sin dolor.
Durante el mes siguiente debe poner un tratamiento
de gotas y al finalizar este se realiza la graduación
para comprobar la recuperación obtenida.
A partir del mes se puede hacer vida totalmente
normal.
En algunas ocasiones puede notarse con el tiempo
una disminución de visión debida a
una pérdida de transparencia de la cápsula
posterior, es lo que se llama fibrosis o catarata
secundaria; cuando aparece no es necesario volver
a operar sino que se “limpia” con láser,
que no requiere hospitalización ni incisiones
en el ojo.
VOLVER
ARRIBA
|