Enfermedades
y trastornos de la retina
La retina es la capa más interna del ojo
cuya función es transformar las señales
luminosas en impulsos nerviosos. Está formada
por dos capas: la externa o epitelio pigmentario
de la retina y la interna o retina neural.
Los trastornos de la retina podemos dividirlos en
tres grandes grupos:
Enfermedades vasculares de la retina:
Son un gran grupo de enfermedades que presentan
en común el afectar de una forma o de otra
a la retina o a sus estructuras vasculares(arterias,
venas y/o capilares). Destacan de este grupo tres
alteraciones por su frecuencia y gravedad:
La retinopatía diabética:
es la causa más frecuente de ceguera en la
edad activa, una persona diabética tiene
25 veces más posibilidades de quedarse ciega
que alguien que no lo sea. Un buen control de la
glucemia retrasa el desarrollo de la retinopatía
diabética, el tiempo de aparición
de la enfermedad es muy variable dependiendo del
tratamiento que se haga y del control de la misma.
La retinopatía hipertensiva:
La hipertensión arterial es una de las enfermedades
más frecuentes en adultos en los paises desarrollados.
El grado de afectación del sistema vascular
del ojo es muuy variable, dependiendo del estado
de las arterias y del control de las cifras tensionales
por parte del paciente.
Las enfermedades oclusivas vasculares:
La obstrucción vascular puede afectar a las
arterias o a las venas.
La obstrucción venosa de la retina es, después
de la retinopatía diabética, la alteración
retiniana que se diagnostica con más frecuencia;
la importancia de esta enfermedad es muy variable
en función de la vena que se vea afectada
y del tiempo de evolución.
Degeneraciones y distrofias de la retina:
Por su incidencia y repercusion cabe destacar las siguientes:
Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): es
una enfermedad que produce cambios degenerativos habitualmente
progresivos a nivel de la macula (zona de la retina con mayor
concentración
de fotorreceptores y que permite tener mayor nivel de agudeza
visual) con la consiguiente perdida de visión central
,que se manifiesta de forma gradual en personas mayores de 50
años, siendo
la principal causa de perdida de visión en países
desarrollados en este rango de edad.
La incidencia es menor en personas de raza negra e hispanos teniendo
las personas pelirrojas y rubias un riesgo 5 veces superior de
padecerlo
Hay 2 formas de DMAE: DMAE seca: de evolución lenta,
conservando la agudeza visual
aceptable durante un tiempo mas prolongado y DMAE húmeda:
es una descompensación de la
forma seca con presencia de neovascularización que produce
hemorragias a nivel de la macula con disminución brusca
de la visión.
Existen diferentes factores de riesgo que
influyen en su aparición
y progresión:
Edad, es el factor principal debido a cambios en el metabolismo
celular que producen la muerte celular. Hipertensión arterial,
hábito tabáquico, sexo...
Los síntomas que
se pueden notar son:
Ver una mancha ó una imagen distorsionada en el centro
del campo visual, viendo mejor las zonas que le rodean.
Las líneas rectas pueden aparecer torcidas, inclinadas ó desaparecer
en algún punto.
No se calculan bien las distancias y las alturas.
Una dieta correcta
con ingesta de antioxidantes bien en la dieta ó como
aporte extraordinario puede atenuar ó retrasar la evolución
de la enfermedad.
Retinitis
pigmentaria: es la distrofia más frecuente
y en la que cabe destacar como síntoma más común
la ceguera nocturna y la reducción de los campos visuales;
su gravedad así como su evolución
viene determinada por el tipo de herencia con que
se transmita, que puede ser muy variable (autosómica
recesiva, autosómica dominante o recesiva
ligada al sexo).
Desprendimiento de retina: Separación
que se produce entre la retina neurosensorial y
el epitelio pigmenterio de la retina acumulandose
líquido en el espacio virtual existente entre
los dos. Las causas del desprendimiento de retina
son muy variadas pero los desprendimientos pueden
dividirse en dos grandes grupos: Desprendimientos
de retina regmatógenos: es decir
los que presentan una rotura o desgarro en la retina
a través del cual pasa el líquido
al espacio subretiniano separando las capas de la
retina.
Desprendimientos de retina no regmatógenos: son
los que no presentan una rotura, sino que pueden ser exudativos(se
producen por la trasudación
de líquido desde la coroides hasta el espacio
subretiniano) o por tracción (secundario
a la tracción que ejercen sobre la retina
membranas fibrovasculares retinianas secundarias
a retinopatias proliferativas o por traumatismos)
Es muy importante que cualquier persona si nota
una disminución brusca de su visión,
o nota alteraciones en su campo visual o incluso
empieza a ver “moscas” debe acudir a
una consulta oftalmológica pues debe descartarse
cualquier patología de retina que pueden
producir estos síntomas.
VOLVER
ARRIBA |